
Hacía poquitos días que Argentina había perdido 6 a 1 con Bolivia en La Paz. Y queríamos saber si era cierto que falta el aire, que la pelota no dobla, que esto y lo otro.
Creame que quedamos encantados cuando entramos al pueblo por el primer acceso desde Purmamarca hacia Jama y a nuestra derecha apareció este rectángulo polvoriento de grandes tardes de fútbol en este inhóspito lugar de nuestro país.
La frase que se escuchó fue: "La Pasión no sabe de latitudes". Y realmente es así. Daba gusto ver cómo había esmero en esos bancos de suplentes para cubrir a los que esperan del otro lado de la línea de cal de esos vientos puneños que nunca faltan.

Diego (10) dice que ve a todos los jugadores, sin importar la categoría o país en donde jueguen. Habría que hacerse una viajecito a Susques, quizás algún valor sacamos para cuando nos toque visitar a Bolivia en La Paz o a Ecuador en Quito.
Ahora bien, la duda quedó planteada. ¿Es cierto el mito de la altura o lo nuestro físicamente fue lamentable? Todos pensamos lo mismo, nos inclinamos por la segunda opción.
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